Querido lector:
Hay mentiras que caen por su propio peso, otras, hay que destaparlas tras cortinas de bondad, solidaridad y empatía. Mentiras que se cuelan por rendijas y huecos vacíos de sentido, de personas que fueron en su momento, víctimas del abuso, la incomprensión, la crueldad y la falta de amor hacia ellos.
Esto es lo que podemos observar, más a menudo de lo que pensamos, en la vida de tantas y tantas mujeres que, tras lúcidas y brillantes caretas, esconden una gran desdicha y frustraciones, a lo que pueden responder con delirios, como los que aparecen en las proclamaciones y gritos de las feministas en sus marchas y concentraciones, y que lo mismo les da por mostrar partes íntimas, inventarse canciones atacando al hombre o entrar a iglesias católicas para comentar sacrilegios. En fin, esto es lo que tiene no haber ido a tratamiento psiquiátrico a tiempo.
Pero si encima, a estas mentes delirantes y retorcidas las alimentas con dinero, fama y puestos de trabajo, ya tenemos el negocio montado. Y como todo negocio, ha de prosperar, y para ello no hay nada mejor que instruir en las ideas feministas a las nuevas generaciones, lo cual, ya sabemos querido lector, que es lo que se está haciendo desde las aulas a los niños.
Por esto, animamos desde la Asociación ECA a todos los padres y educadores, a hacerle frente a estas mentiras, a defender a los menores y a paralizar esta locura. Nosotros continuaremos esta lucha, esta labor en defensa de la verdad y esperamos poder contar con tu colaboración, porque tan sólo lo hacemos por ellos, porque… SON NUESTROS HIJOS.
Un saludo y hasta la próxima cita:
Alicia Beatriz Montes Ferrer
Puedes escuchar el podcast de esta reflexión en nuestro canal de YouTube aquí
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